sábado, 26 de mayo de 2012
jueves, 24 de mayo de 2012
El tiempo pasa y lo convierte todo en nada, en polvo que se lo lleva el viento.
Hay días en los que vas por la calle y ves a gente (a personas que han formado parte de tu vida) y que de alguna forma u otra han dejado algo de ellos en ti, pero cuando os cruzáis es como si todo eso nunca hubiese sucedido, como si no hubiera nada.
Lo peor de todo es la certeza de que llegará el día en no estemos, y una vez más el tiempo lo reducirá todo a nada. Será como si no hubiese existido, como si no hubiese sido ni significado nada y hay veces que me parece que da igual lo que haga. Porque nada de lo que diga o haga podrá evitar que lo destruya el tiempo.
Quisiera destruir al olvido para así saber que nada de lo que haga será en vano, para saber que tendrá algún significado que servirá de algo y quedará reducido a nada.
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